Fundadores de pequeñas startups y de grandes tecnológicas ya tiene algo en común: son milmillonarios gracias a la IA
Dicen que quien no arriesga no gana. Si por algo se han caracterizado los tres años que llevamos de carrera armamentística por la IA, ha sido, precisamente, por las ingentes sumas de dinero con el que los inversores de capital riesgo han regado a las empresas que desarrollan esta tecnología. Esas inversiones han hecho que los principales actores de esa nueva industria se hayan hecho milmillonarios en un tiempo récord. De hecho, según apuntaba Forbes, en 2024, los avances en esta tecnología han impulsado un crecimiento sin precedentes en el sector tecnológico, creando 46 nuevos milmillonarios y consolidando a los gigantes tecnológicos que han apostado por esta tecnología. De acuerdo con las estimaciones de Forbes, el patrimonio combinado de los líderes tecnológicos relacionados con el desarrollo de la IA ha alcanzado ya los 3,2 billones de dólares, con un incremento de 600.000 millones de dólares en solo un año. Este impulso económico convierte al sector de la inteligencia artificial en el más lucrativo de 2024, beneficiando tanto a grandes magnates con fortunas consolidadas, como a pequeños emprendedores que se han convertido en nuevos milmillonarios. En Xataka El 50% de las ofertas de empleo para IA quedan vacantes: las universidades no dan abasto para formar candidatos El año dorado para la inteligencia artificial Desde que OpenAI lanzó el modelo ChatGPT en 2022, la competencia en el sector se intensificó con nuevos modelos y aplicaciones de IA que captaron rápidamente la atención de los inversores. Entre los grandes movimientos del mercado, el caso de Anthropic destaca por su éxito. Fundada en 2021 por siete exempleados de OpenAI, la empresa alcanzó una valoración de 61.500 millones tras una ronda de financiación de 3.500 millones. Eso ha convertido a sus socios fundadores, Dario y Daniela Amodei, Tom Brown, Jack Clark, Jared Kaplan, Sam McCandlish y Christopher Olah, en nuevos milmillonarios gracias a los buenos resultados demostrados por su modelo híbrido Claude 3.7 Sonnet. Su patrimonio estimado es de 1.200 millones de euros cada uno. Algo similar ha sucedido con, Sam Altman, antiguo jefe de los fundadores de Anthropic que, después de un año en el que OpenAI se ha convertido en el gran rival a batir, el CEO de la compañía consolida su patrimonio y su entrada en la lista de milmillonarios de Forbes. Sam Altman tiene una fortuna estimada en unos 1.400 millones de dólares, pese a que su salario es inferior que el de sus ingenieros de software. Las grandes ballenas de la tecnología Los grandes magnates tecnológicos han sabido capitalizar el boom de la inteligencia artificial, aumentando significativamente sus fortunas en el último año. Elon Musk, por ejemplo, logró expandir su patrimonio gracias a xAI y a la reciente integración con X. Del mismo modo, Jensen Huang, CEO de NVIDIA, ha visto cómo su fortuna se incrementaba en 21.700 millones de dólares gracias a la demanda de chips para IA que fabrica la compañía que fundó. En la misma línea se encuentra Larry Ellison, cofundador de Oracle, que vio como en 2024 su fortuna crecía en 51.000 millones de dólares gracias a grandes colaboraciones en proyectos de IA. Entre ellos, Stargate, el acuerdo de 500.000 millones de dólares entre Oracle, SoftBank, OpenAI, Nvidia y Microsoft que cuenta con el beneplácito del gobierno de EEUU. Alphabet tampoco se quedó atrás en esta carrera. El lanzamiento de su modelo Gemini 2.0 disparó el valor de las acciones de la compañía. Ese incremento sumó 30.000 milllones de dólares más a las arcas de cada uno de sus fundadores, Serguéi Brin y Larry Page. De hecho, la rentabilidad de la IA de Google ha llegado a tal extremo, que incluso el paquete de acciones de Sundar Pichai, CEO de la compañía, le ha convertido en uno de los nuevos milmillonarios que entra este año a formar parte de la lista de Forbes, con un patrimonio de 1.100 millones de dólares. Mark Zuckerberg también ha sumado unos 39.000 millones de dólares a su fortuna gracias a las iniciativas de IA de Meta. Eso le posicionó como la segunda persona más rica del mundo, con un patrimonio estimado de 216.000 millones. Los nuevos peces del estanque Mientras los gigantes mantienen su dominio, un grupo de emprendedores emergentes ha logrado alcanzar el estatus de multimillonarios gracias al éxito fulgurante de sus startups de IA. Entre los casos más destacados encontramos a Liang Wenfeng, el fundador de DeepSeek, cuya tecnología pretende competir con OpenAI a un coste muy inferior. Otra incorporación notable ha sido Alexandr Wang, fundador de Scale AI, quien ya entró brevemente en el exclusivo club de los milmillonarios en 2021, pero su fortuna se vio mermada por los vaivenes de los inversores. En 2025, el niño prodigio del etiquetado de datos para IA ha vuelto con fuerza tras recaudar más de 1.000 millones de dólares para

Dicen que quien no arriesga no gana. Si por algo se han caracterizado los tres años que llevamos de carrera armamentística por la IA, ha sido, precisamente, por las ingentes sumas de dinero con el que los inversores de capital riesgo han regado a las empresas que desarrollan esta tecnología. Esas inversiones han hecho que los principales actores de esa nueva industria se hayan hecho milmillonarios en un tiempo récord.
De hecho, según apuntaba Forbes, en 2024, los avances en esta tecnología han impulsado un crecimiento sin precedentes en el sector tecnológico, creando 46 nuevos milmillonarios y consolidando a los gigantes tecnológicos que han apostado por esta tecnología.
De acuerdo con las estimaciones de Forbes, el patrimonio combinado de los líderes tecnológicos relacionados con el desarrollo de la IA ha alcanzado ya los 3,2 billones de dólares, con un incremento de 600.000 millones de dólares en solo un año. Este impulso económico convierte al sector de la inteligencia artificial en el más lucrativo de 2024, beneficiando tanto a grandes magnates con fortunas consolidadas, como a pequeños emprendedores que se han convertido en nuevos milmillonarios.
El año dorado para la inteligencia artificial
Desde que OpenAI lanzó el modelo ChatGPT en 2022, la competencia en el sector se intensificó con nuevos modelos y aplicaciones de IA que captaron rápidamente la atención de los inversores. Entre los grandes movimientos del mercado, el caso de Anthropic destaca por su éxito.
Fundada en 2021 por siete exempleados de OpenAI, la empresa alcanzó una valoración de 61.500 millones tras una ronda de financiación de 3.500 millones. Eso ha convertido a sus socios fundadores, Dario y Daniela Amodei, Tom Brown, Jack Clark, Jared Kaplan, Sam McCandlish y Christopher Olah, en nuevos milmillonarios gracias a los buenos resultados demostrados por su modelo híbrido Claude 3.7 Sonnet. Su patrimonio estimado es de 1.200 millones de euros cada uno.
Algo similar ha sucedido con, Sam Altman, antiguo jefe de los fundadores de Anthropic que, después de un año en el que OpenAI se ha convertido en el gran rival a batir, el CEO de la compañía consolida su patrimonio y su entrada en la lista de milmillonarios de Forbes. Sam Altman tiene una fortuna estimada en unos 1.400 millones de dólares, pese a que su salario es inferior que el de sus ingenieros de software.
Las grandes ballenas de la tecnología
Los grandes magnates tecnológicos han sabido capitalizar el boom de la inteligencia artificial, aumentando significativamente sus fortunas en el último año. Elon Musk, por ejemplo, logró expandir su patrimonio gracias a xAI y a la reciente integración con X.

Del mismo modo, Jensen Huang, CEO de NVIDIA, ha visto cómo su fortuna se incrementaba en 21.700 millones de dólares gracias a la demanda de chips para IA que fabrica la compañía que fundó.
En la misma línea se encuentra Larry Ellison, cofundador de Oracle, que vio como en 2024 su fortuna crecía en 51.000 millones de dólares gracias a grandes colaboraciones en proyectos de IA. Entre ellos, Stargate, el acuerdo de 500.000 millones de dólares entre Oracle, SoftBank, OpenAI, Nvidia y Microsoft que cuenta con el beneplácito del gobierno de EEUU.
Alphabet tampoco se quedó atrás en esta carrera. El lanzamiento de su modelo Gemini 2.0 disparó el valor de las acciones de la compañía. Ese incremento sumó 30.000 milllones de dólares más a las arcas de cada uno de sus fundadores, Serguéi Brin y Larry Page.
De hecho, la rentabilidad de la IA de Google ha llegado a tal extremo, que incluso el paquete de acciones de Sundar Pichai, CEO de la compañía, le ha convertido en uno de los nuevos milmillonarios que entra este año a formar parte de la lista de Forbes, con un patrimonio de 1.100 millones de dólares.
Mark Zuckerberg también ha sumado unos 39.000 millones de dólares a su fortuna gracias a las iniciativas de IA de Meta. Eso le posicionó como la segunda persona más rica del mundo, con un patrimonio estimado de 216.000 millones.
Los nuevos peces del estanque
Mientras los gigantes mantienen su dominio, un grupo de emprendedores emergentes ha logrado alcanzar el estatus de multimillonarios gracias al éxito fulgurante de sus startups de IA. Entre los casos más destacados encontramos a Liang Wenfeng, el fundador de DeepSeek, cuya tecnología pretende competir con OpenAI a un coste muy inferior.
Otra incorporación notable ha sido Alexandr Wang, fundador de Scale AI, quien ya entró brevemente en el exclusivo club de los milmillonarios en 2021, pero su fortuna se vio mermada por los vaivenes de los inversores. En 2025, el niño prodigio del etiquetado de datos para IA ha vuelto con fuerza tras recaudar más de 1.000 millones de dólares para su compañía y cerrar un contrato clave con el Departamento de Defensa de los EEUU. Eso le ha reportado una fortuna estimada de 2.000 millones de dólares a sus 28 años.
Imagen | Flikr (TechCrunch), Scale AI
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Fundadores de pequeñas startups y de grandes tecnológicas ya tiene algo en común: son milmillonarios gracias a la IA
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Xataka
por
Rubén Andrés
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