Cambio de hora en 2025: cuándo hay que hacerlo, qué ocurre con tus aparatos, cómo afecta a tu factura de la luz y a la salud
Una vez más llega esa época del año en la que debemos adelantar los relojes, una costumbre que se aplica en la mayoría de los países europeos y que afecta a todos nuestros dispositivos, ya sea que el cambio se realice manualmente o de forma automática. Es habitual que surjan dudas sobre si hay que adelantar o retrasar la hora y en qué momento hacerlo, por eso a continuación te damos toda la información necesaria. En 2025, como es habitual, el cambio al horario de verano se producirá en la madrugada del último domingo de marzo. Este año, el ajuste tendrá lugar entre la noche del sábado 30 y el domingo 31 de marzo, coincidiendo con el fin de semana de Semana Santa. A las dos de la madrugada, los relojes se adelantarán una hora, pasando directamente a las tres. Índice de Contenidos (4) A qué hora y qué día se cambia Cómo afecta a tus dispositivos Como afecta al consumo eléctrico Cómo afecta al sueño A qué hora y qué día se cambia Imagen | Mpho Mojapelo Mientras las autoridades en Europa se deciden si eliminamos o no esta práctica y aunque cada vez hay más dudas sobre los supuestos beneficios, llega de nuevo esa época del año en la que toca ajustar los relojes. Se trata de una medida que se aplica en la mayor parte de Europa y que implica adelantar una hora las agujas del reloj (o los números), ya sea manualmente o a través del ajuste automático de muchos dispositivos. Es habitual que surjan dudas sobre si hay que adelantar o retrasar la hora y cuándo hacerlo exactamente, por eso te explicamos todos los detalles. En 2025, como es habitual, el cambio al horario de verano tendrá lugar en la madrugada del último domingo de marzo. Este año coincidirá con el fin de semana del 29 al 30 de marzo. Durante la noche del sábado al domingo, a las 2:00 de la madrugada, los relojes deberán adelantarse una hora, pasando directamente a las 3:00. Esta medida, implementada por primera vez a comienzos del siglo XX, fue adoptada posteriormente por alrededor del 40 % de los países con el objetivo de optimizar el aprovechamiento de la luz solar y aumentar el ahorro energético. Aunque se trate de una modificación aparentemente menor, este ajuste puede alterar nuestro reloj biológico y provocar pequeños trastornos en el sueño además de interferir en nuestro día a día. El motivo por el que este ajuste se realiza en fin de semana es precisamente para reducir al mínimo las alteraciones en la rutina laboral y facilitar la adaptación al nuevo horario. Eso sí, al adelantar una hora el reloj, perderemos una hora de sueño, y tanto el amanecer como el anochecer se producirán una hora más tarde. Cómo afecta a tus dispositivos Foto de Anete Lusina Es la pregunta del millón. Si tu dispositivo está conectado a Internet, el cambio de hora se realizará automáticamente. En caso contrario tocará ponerse manos a la obra. Pero veamos las posibilidades. Por un lado, están los dispositivos conectados a Internet, cada vez más presentes en los hogares, que ajustan la hora de forma automática sin necesidad de intervención. Aunque lo primero que nos viene a la mente son los móviles u ordenadores, la lista se ha ampliado notablemente en los últimos años. Hoy en día, muchos hogares disponen de despertadores inteligentes, altavoces con reloj, barras de sonido, cámaras o termostatos conectados, todos ellos capaces de adaptarse al nuevo horario sin nuestra ayuda. Además, las alarmas y programaciones que tengamos configuradas también se ajustan automáticamente, evitando errores o desfases. Existen, además, dispositivos no conectados a Internet que, aun así, modifican la hora de manera autónoma gracias a una programación interna. Esto ocurre, por ejemplo, en algunos mandos de aire acondicionado, cronotermostatos o programadores de calefacción, que detectan el cambio de hora y lo aplican por sí mismos, aunque no estén conectados a la red. En Xataka Smart Home He calculado lo que cuesta tener un altavoz con Siri, Alexa o Google, todo el día conectado para controlar el hogar inteligente Incluso en la cocina, donde tradicionalmente predominaban los aparatos convencionales, empiezan a aparecer electrodomésticos conectados que ya pueden cambiar la hora automáticamente. Así que, antes de hacer el ajuste manual, no está de más comprobar si tu horno o microondas ya han hecho el cambio por sí solos. En una categoría distinta se encuentran los aparatos sin conexión que requieren ajustes manuales. Aquí entran en juego dispositivos más básicos o “no inteligentes”, como televisores antiguos sin funciones Smart, hornos, lavadoras, microondas o el c

Una vez más llega esa época del año en la que debemos adelantar los relojes, una costumbre que se aplica en la mayoría de los países europeos y que afecta a todos nuestros dispositivos, ya sea que el cambio se realice manualmente o de forma automática. Es habitual que surjan dudas sobre si hay que adelantar o retrasar la hora y en qué momento hacerlo, por eso a continuación te damos toda la información necesaria.
En 2025, como es habitual, el cambio al horario de verano se producirá en la madrugada del último domingo de marzo. Este año, el ajuste tendrá lugar entre la noche del sábado 30 y el domingo 31 de marzo, coincidiendo con el fin de semana de Semana Santa. A las dos de la madrugada, los relojes se adelantarán una hora, pasando directamente a las tres.
Índice de Contenidos (4)
A qué hora y qué día se cambia
Mientras las autoridades en Europa se deciden si eliminamos o no esta práctica y aunque cada vez hay más dudas sobre los supuestos beneficios, llega de nuevo esa época del año en la que toca ajustar los relojes. Se trata de una medida que se aplica en la mayor parte de Europa y que implica adelantar una hora las agujas del reloj (o los números), ya sea manualmente o a través del ajuste automático de muchos dispositivos. Es habitual que surjan dudas sobre si hay que adelantar o retrasar la hora y cuándo hacerlo exactamente, por eso te explicamos todos los detalles.
En 2025, como es habitual, el cambio al horario de verano tendrá lugar en la madrugada del último domingo de marzo. Este año coincidirá con el fin de semana del 29 al 30 de marzo. Durante la noche del sábado al domingo, a las 2:00 de la madrugada, los relojes deberán adelantarse una hora, pasando directamente a las 3:00.
Esta medida, implementada por primera vez a comienzos del siglo XX, fue adoptada posteriormente por alrededor del 40 % de los países con el objetivo de optimizar el aprovechamiento de la luz solar y aumentar el ahorro energético.
Aunque se trate de una modificación aparentemente menor, este ajuste puede alterar nuestro reloj biológico y provocar pequeños trastornos en el sueño además de interferir en nuestro día a día. El motivo por el que este ajuste se realiza en fin de semana es precisamente para reducir al mínimo las alteraciones en la rutina laboral y facilitar la adaptación al nuevo horario. Eso sí, al adelantar una hora el reloj, perderemos una hora de sueño, y tanto el amanecer como el anochecer se producirán una hora más tarde.
Cómo afecta a tus dispositivos
Es la pregunta del millón. Si tu dispositivo está conectado a Internet, el cambio de hora se realizará automáticamente. En caso contrario tocará ponerse manos a la obra. Pero veamos las posibilidades.
Por un lado, están los dispositivos conectados a Internet, cada vez más presentes en los hogares, que ajustan la hora de forma automática sin necesidad de intervención. Aunque lo primero que nos viene a la mente son los móviles u ordenadores, la lista se ha ampliado notablemente en los últimos años. Hoy en día, muchos hogares disponen de despertadores inteligentes, altavoces con reloj, barras de sonido, cámaras o termostatos conectados, todos ellos capaces de adaptarse al nuevo horario sin nuestra ayuda. Además, las alarmas y programaciones que tengamos configuradas también se ajustan automáticamente, evitando errores o desfases.
Existen, además, dispositivos no conectados a Internet que, aun así, modifican la hora de manera autónoma gracias a una programación interna. Esto ocurre, por ejemplo, en algunos mandos de aire acondicionado, cronotermostatos o programadores de calefacción, que detectan el cambio de hora y lo aplican por sí mismos, aunque no estén conectados a la red.
Incluso en la cocina, donde tradicionalmente predominaban los aparatos convencionales, empiezan a aparecer electrodomésticos conectados que ya pueden cambiar la hora automáticamente. Así que, antes de hacer el ajuste manual, no está de más comprobar si tu horno o microondas ya han hecho el cambio por sí solos.
En una categoría distinta se encuentran los aparatos sin conexión que requieren ajustes manuales. Aquí entran en juego dispositivos más básicos o “no inteligentes”, como televisores antiguos sin funciones Smart, hornos, lavadoras, microondas o el clásico despertador de mesita que no tiene conexión Wi-Fi. En estos casos, no queda más remedio que cambiar la hora pulsando los botones correspondientes, uno a uno.
Como afecta al consumo eléctrico
En este punto, es lógico preguntarse si el cambio horario influye en la factura de la luz. La realidad es que su impacto no es tan significativo como el que puede provocar el paso al horario de invierno. El ajuste de los relojes no altera los tramos de facturación eléctrica, ya que los precios de la energía continúan aplicándose según el horario habitual, sin modificarse por el cambio de hora.
Con comprobar cuáles son las franjas más baratas en lo que el precio de la luz se refiere. En la página de Red Eléctrica Española se puede ver en la gráfica como el precio más alto de la luz está entre las 18 y las 22 horas mientras que el más barato se sitúa en la franja cercana a las 9 horas y entre 14 y 17 horas.
Con el paso al horario de verano podemos disfrutar de una hora extra de luz natural por la tarde, coincidiendo con las franjas horarias en las que la electricidad es más cara. Solo cuando está ya bien entrada la noche, será necesario encender luces, con el precio de la electricidad aún alto. A cambio, perdemos una hora de luz por la mañana, cuando la tarifa eléctrica suele ser más baja, lo que nos obliga a encender las luces antes en ese tramo económico.
Esta relación entre el cambio horario y el precio de la electricidad también debe analizarse teniendo en cuenta que muchos hogares han ido modernizando sus sistemas de iluminación para reducir el consumo. De las antiguas bombillas incandescentes y, posteriormente, las halógenas, se ha pasado a la tecnología LED, mucho más eficiente energéticamente. Gracias a este avance, el impacto económico de encender o apagar las luces ya no es tan notable como lo era en el pasado.
Por ejemplo, una bombilla tradicional de 60 W que solía encontrarse en muchas lámparas ha sido sustituida por modelos LED que apenas consumen 5 W. Si trasladamos esta diferencia a todo el sistema de iluminación del hogar, se aprecia cómo el efecto en la factura mensual de la luz es considerablemente menor.
Cómo afecta al sueño
Para el final, pero no por ello menos importante, hemos reservado un aspecto clave: cómo afecta el cambio de hora a nuestra salud, especialmente al sueño. Seguramente has escuchado a personas cercanas quejarse en estas fechas sobre alteraciones en el apetito o dificultades para descansar.
Y no es un mito ni algo falso. La Sociedad Española de Sueño (SES) subraya la importancia de mantener un ritmo sueño-vigilia constante para cuidar nuestra salud. De hecho, señala que las alteraciones provocadas por los cambios de hora pueden desajustar el reloj biológico, lo que repercute negativamente en el rendimiento laboral y escolar, y puede aumentar el riesgo de padecer hipertensión, obesidad, diabetes o trastornos del estado de ánimo.
No obstante, como aclara la Dra. Elena Urrestarazu, el cambio horario también modifica la exposición a la luz solar, un factor esencial para regular nuestro reloj interno. Como resultado, pueden aparecer síntomas como irritabilidad, falta de concentración o insomnio.
“Pese a que se duerme solo una hora menos, a nuestro organismo le cuesta adelantar el reloj biológico”.
Según esta experta de la Clínica Universidad de Navarra, estos cambios serán temporales: “La adaptación para muchos va a ser solo un día malo, o como máximo para gente a la que pueda costarle será de una semana”.
Para intentar minimizar estos desajustes, la doctora Urrestarazu recomienda “adaptarse poco a poco, cuatro o cinco días antes del cambio oficial. Por ejemplo, a los niños les cuesta más adaptarse por lo que es bueno ir cambiando con un cuarto de hora, para que cuando sea la hora entera ya estén adaptados”.
Para la SES lo ideal sería establecer un horario fijo durante todo el año, optando por el horario de invierno (GMT+1) ya que esta elección favorecería una mayor sincronía entre el amanecer y el inicio de las actividades diarias, facilitando una exposición óptima a la luz natural durante la jornada laboral y escolar.
Mantener el horario de invierno de forma permanente contribuiría a estabilizar los ritmos biológicos, mejorar el rendimiento intelectual y reducir la incidencia de diversas enfermedades, beneficiando especialmente a niños y personas mayores, más sensibles a las alteraciones del sueño.
Imagen portada | PXHere
En Xataka Smart Home | He comprobado cuáles son realmente los horarios más baratos y caros en el precio de la luz: este ha sido el resultado
-
La noticia
Cambio de hora en 2025: cuándo hay que hacerlo, qué ocurre con tus aparatos, cómo afecta a tu factura de la luz y a la salud
fue publicada originalmente en
Xataka Smart Home
por
Jose Antonio Carmona
.